El primer día de actividad más o menos real, empezó muy temprano. A las 6 salió el sol y Patricia, cual gallo, no pudo dormir más. Desayuno en “casa” de mi “ángel” Caro. Revisión de transportes a coger, mapa en mano y compra de tarjeta para coger transportes durante los siguientes 3 meses libremente sin pagar nada más ^^. El primer autobús sin problemas. Después cogí el tranvía y me dediqué a mirar por la ventana el curioso paisaje. Las casas de madera con tejados triangulares, los colores grisáceos de los edificios más antiguos, los árboles sin hojas, el cielo nublado, las ventanas con rejas oscuras, todo con un estilo un poco tétrico, pero atrayente . . . al menos para mi ^^. Bueno pues eso, que yo iba en mi mundo, como habitualmente, desconectada de la realidad y de repente pensé: “uy que se me va a pasar la parada”, justo en ese momento, la voz del altavoz dijo algo que yo escuché como:
“blablabla Chalmers"
Entonces todo ocurrió muy rápido. Solté el agarre del muelle que tengo a mi espalda, salí pitando del tranvía que acababa de parar y, me bajé y, . . . me equivoqué de parada. Di unas vueltas por los alrededores antes de darme cuenta hasta que pregunté a una chica y volví a la parada del tranvía de nuevo. Por fin me bajé en la parada correcta que ni siquiera era la siguiente sino dos más allá ¬ ¬ . Vamos, que interpreté la voz del altavoz como me vino en gana. En la parada me esperaba Martin con lo cuál no más pérdidas . . . ejem, por el momento. Saludos a mi nuevo jefe y comida a las 12 ¬ ¬ en la calle con Martin. A la vuelta, por circunstancias, me volví sola a la universidad. Me ocurrieron dos cosas, una fue que encontré una floristería dónde vendían tomillo a unos 7 euros la maceta O.o y, otra, fue que me perdí nuevamente . . . , pero esta vez por la quinta planta de mi edificio que es un laberinto . . . durante 15 minutos. Después de charlas con el nuevo jefe y organización, a las 5 estampida general (Sí, aquí el horario laboral acaba para todos a las 5 de la tarde como tarde, incluídas tiendas familiares), así que me fui a casa cogiendo de nuevo el tranvía . . . en dirección contraria jeje. Cuando bajé de mi nube y me di cuenta, ya estaba muy al sur de la ciudad. Bajé en una parada en medio del bosque. Al fondo se veían unas casitas de madera pequeñas muy monas . . . y un aire frío que me calaba las botas. Allí en medio, se me vino a la cabeza la conversación sobre barrios “no recomendables” con Martin del día anterior . . . no era capaz de recordar los nombres T.T . . . aunque una vez que estaba allí mejor ni haber recordado la conversación. Me quedaban 15 minutos de espera según la pantalla de información, cuando de repente aparecieron dos enormes y horrib . . . jeje nono, es broma, dos adorables ancianitas, una con taca taca ^^, lo cuál me dejo algo más relajada. Así que, llegó el tranvía y me volví a “casa” sana y salva una hora más tarde de lo previsto. Poco más por contar. Cena "a la sueca" a las 7 de la tarde (que desde las 12 me moría de hambre) y compras para poder sobrevivir sin depender más de mi "ángel Caro".
Como foto del día de hoy, que supongo que se lo merece, el tomillo a 7 euros de la floristería cuca de la esquina al lado de la universidad (aunque a mi aquí todos los establecimientos, restaurantes, cafeterías y demás me parecen cucos XD). Como recuerdo de mi tierra estoy pensando en no mirar mucho el precio y comprármela, que me hace ilusión tener tomillo (tomillo borriquero) en una zona del mundo donde la primavera es invierno y el verano primavera . . . aunque tenga que pagar 7 euros por una planta que sale de forma casi silvestre en la puerta de mi casa (allá a más de 3000 kms de distancia) ^^.
(5 Abril 2011)

Tranki q en nada serás guía turística!!
ResponderEliminarCuenta con ello baby ;D jajajja
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